
El pecado no es más que la naturaleza carnal cuyo objetivo es transgredir la ley de Dios y apartarte de Dios. Esta naturaleza es el estilo de vida común que viven todos aquellos que no temen a Dios y que están apartados de él. Este estilo de vida es sinónimo al camino espacioso que lleva a la perdición, donde hacemos lo que queremos, pensando en nuestro corazón que nunca rendiremos cuenta a Dios, lo cual es todo lo contrario 2 Corintios 5:10. El pecado es la madre de todas las maldiciones. Cuando surgió el pecado las maldiciones surgieron en cadenas destruyendo pueblos y naciones. Una maldición es un conjunto de males que sobrevienen a alguno, o a la influencia de algo maléfico.
Todas aquellas cosas que te apartan de la presencia de Dios aunque a veces no queramos admitirlo se convertirá en una maldición en nuestras vidas porque su objetivo será destruirte eternamente. El pecado es una maldición generacional cuyo objetivo es mantener un estilo de vida miserable delante de Dios. Hoy en día vemos las consecuencias del pecado en todas las cosas desastrosas que vemos alrededor del mundo, matrimonios destruidos, el narcotráfico, la violencia intrafamiliar, el homosexualismo, los drogadictos, los alcohólicos, los adulterios, las fornicaciones, entre muchas cosas más. El pecado es tan perverso que una vez cometido nos echó del hogar en el que fuimos destinados a vivir y habitar, el Edén.
A causa del pecado hay tanta maldad en este mundo, tanta violencia, tanta inmoralidad, tanta injusticia, todas estas cosas son consecuencias de transgredir la ley de Dios. El pecado es como el cáncer aunque a veces no veamos una muerte inmediata pues este nos va matando lentamente. El pecado también es como la comida chatarra, nos gusta comerla aunque sabemos qué hace daño a nuestro organismo cuando la comemos en exceso.
Satanás gobierna el mundo a través del pecado.
La puerta principal sobre el cual satanás entra y gobierna este mundo es a través del pecado. A causa del pecado muchos están muertos espiritualmente, llevan un estilo de vida supuestamente exitoso desde el punto de vista terrenal pero huelen a muerte delante de Dios 1 Corintios 1:18. El pecado se manifiesta a través de las obras de la carne porque estas no se sujetan a la ley de Dios y todo lo que no se sujeta a la ley de Dios es pecado Romanos 8:7-8.
Robar una fruta y robar un carro de igual forma es pecado, el hombre ha querido poner tamaño a su pecado pero se ha dado cuenta que el juicio terrenal es distinto al juicio eterno, por lo tanto el que roba una fruta y roba un carro se perderá de igual forma si no se arrepiente y se aparta de sus malos caminos.
Jesús es el puente para llegar a Dios, lejos de ese puente los demás caminos nos conducen al abismo.
Cristo Jesús destruyó la maldición del pecado a través de la resurrección, Jesús es el único mediador entre Dios y los hombres 1 Timoteo 2:5, es el único enlace entre Dios y los hombres, es el único camino para llegar a Dios, no existen muchos caminos solo hay uno y es Jesús, y solo él tiene el poder para limpiar tus pecados y librarte de la muerte espiritual que representa la eternidad en el infierno, con esto estoy diciendo que ningún otro santo puede interceder por ti para perdón de pecados, ni el papa, ni María, ni Miguel, ni Elías, ni Moisés, entre otros Hebreos 7:23-25. Yo puedo orar para que tú reconozcas a Jesús como salvador pero yo no tengo poder para limpiar tus pecados, solo tú una vez lo confiesas, pides perdón a Dios y te apartas de ellos, estos son limpiados. La paga del pecado es la muerte pero el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Romanos 6:23.
Nadie es declarado justo hasta el día que confiesa a Cristo como único salvador y es limpiado de sus pecados, todos, absolutamente todos fuimos destituidos de la gloria de Dios, todos necesitamos volvernos a Dios, todos necesitamos arrepentirnos de nuestros malos caminos, de lo contrario moriremos espiritualmente.
Si Jesús es tu camino, el cielo es tu destino.
Oración
: Señor sé que en alguna cosa que he hecho o que he pensado te he fallado, reconozco que soy pecador, perdóname de todo pecado consciente o inconsciente que he cometido, tu Palabra dice que tú eres fiel y justo para perdonar y limpiarnos de toda maldad 1 Juan 1:9, desde esta hora soy limpio de todo pecado que he cometido por la sangre derramada en la cruz por Cristo Jesús, si he buscado atajos para llegar a ti, te pido que tu espíritu santo me dirija a tu presencia, declaro que no me resistiré más a obedecer tus mandatos, en el nombre de Jesús amén.



