FamiliaJovenNoviazgoReflexiones

Expectativas para este nuevo año

Lucas 14:29-33… 

Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.

Vamos a empezar un nuevo año y debemos ver cuánto hemos recorrido para ver hacia donde nos dirigimos o si estamos cerca de aquello que anhelamos alcanzar. Sé que muchos tienen planes para este nuevo año pero en pocos de ellos está Dios, ¿Cuándo nos damos cuenta que Dios está en nuestros planes? Cuando él es el centro de nuestros sueños, cuando sabemos que él será glorificado en lo que hacemos, cuando sabemos que nuestros planes no afectarán nuestra relación con él, cuando sabemos que nuestros planes están a la luz de las escrituras, entre muchas cosas más.

No hay decisión más sabia que poner nuestros planes en manos de Dios, el respaldo de Dios vendrá cuando nuestros planes están alineados a su voluntad. Hoy es un nuevo día para saber quién gobierna nuestras vidas, nuestro yo, satanás, el dinero, o Dios. Tengo muchos planes para este nuevo año, pero a diferencia de muchos, cuento con Dios para llevarlo a cabo, ¿Cuándo sé que cuento con Dios para llevarlo a cabo? Cuando tengo la sensibilidad de abortar aquellos planes que se salen de su voluntad, aquellos planes que elegí por decisión propia, aquellos planes que mi corazón sabía que eran con las intenciones equivocadas. La bendición de Dios para este nuevo año dependerá de cuanto prioritario sea Dios al momento de tomar una decisión.

Una persona bendecida no es aquella que tiene mucho dinero, ni muchos negocios, ni muchas empresas, si muchas tierras, ni muchos títulos universitarios, una persona bendecida es aquella que tiene a Dios en primer lugar teniendo o no teniendo todas estas cosas, una persona que sabe quién es su Dios, una persona que sabe que los bienes que posee es para expandir el reino de Dios, una personas que sabe que nada tiene importancia ni sentido si Dios no está en lo que estamos haciendo, una persona que no tiene miedo a entregarlo todo con tal de ganar el cielo y agradar a Dios, una persona que agradece a Dios día a día por las cosas que posee, por la familia que tiene, por sus amistades, entre otras cosas más.

Todos tenemos la expectativa de que este próximo año será diferente a los años que hemos vivido, pero para que sea así tengo una palabra de Dios para ti que hará este próximo año un año diferente a todos los que has vivido. Josué 1:7-9… Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Quieres alcanzar tus sueños, esfuérzate, ponlo en manos de Dios y sal a buscarlos con ansias y pasión, en el camino siempre habrá obstáculos pero recuerda que Josué y Caleb encontraron gigantes en la tierra que Jehová le había entregado, esos gigantes con los que te enfrentas solo son la señal de que has llegado a tu tierra prometida, entendiendo así que detrás de un gran problema se esconde una gran bendición, solo debemos de pelearla conforme Dios nos la haya entregado.

Oración: Padre eterno y misericordioso Dios, te agradezco por este nuevo día que hoy me das, te agradezco por la hermosa familia que me has dado, mis amigos, mi hermanos en la fe, te alabo hoy, mañana y siempre porque eres el único merecedor de mi alabanza y mi adoración, padre mío, más que mis propias fuerzas necesito de tu gracia y de tu misericordia para seguir en esta carrera de la fe basada en persistencia y resistencia, no en rapidez, por eso mis fuerzas no son suficientes y hoy clamo con todas mis fuerzas por las tuyas, reconozco que no puedo solo ir en pos de aquello que me has prometido y te necesito como el ingrediente esencial para llevar a cabo mis sueños, un sueño como el que le diste a José, que aunque hubieron muchos disturbios aun así estuviste con él en la cisterna, en la cárcel, cuando era esclavo, en la casa de su amo Potifar y aun estando como gobernador tú estabas con su siervo, así como estuviste con Moisés así quiero que estés conmigo, poder hablar contigo cara a cara, poder ser guía de los ciegos y de aquellos que andan en oscuridad, dame fuerzas para guardar tu palabra y ser valiente, me esforzaré e iré en pos de aquello que me has prometido, dame fuerzas como David y poder alabarte con todo mi corazón, poder tener un corazón conforme al tuyo, ser obediente y sincero aun cuando sé que estuviste ahí al momento de fallarte, pongo en tus manos mi fe, mi relación contigo, mi sacerdocio (familia, esposa e hijos) mi novia, mi futuro matrimonio, mi empleo, mi carrera universitaria, y todas aquellas cosas que forman parte de tu propósito, declaro en el nombre de Jesús que este año será diferente porque voy con una mentalidad diferente, veré cosas diferentes porque pensaré y actuaré diferente, que aunque haya retos en este nuevo año confío de que ya no iré solo sino que tu oh poderoso gigante peleará mis batallas, destruirás a mi ejército enemigo en el lugar donde abriste las aguas para pasar en seco porque en el lugar donde me bendecirás mis enemigos no podrán entrar, en tus brazos descansaré y yo estaré tranquilo, te amo Dios, en el nombre de Jesús, amen.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba