¿Quién es mi enemigo?

Zacarías 3:1… Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle.

Para hablar de nuestro enemigo veremos primeramente quien fue satanás y contra que luchamos. Satanás viene del arameo satán que significa adversario y se refiere exclusivamente a un ser espiritual de carácter maligno, que se opone a las cosas de Dios. Satanás, lucero, lucifer, diablo como quieran llamarle es un ángel que fue lanzado del cielo por querer estar en la misma posición que Dios Ezequiel 28:12-19. Era un querubín muy hermoso y a causa de que se hayo maldad en su corazón fue lanzado del cielo arrastrando así la tercera parte de los ángeles del cielo por querer unirse a su plan malévolo Lucas 10:18, Apocalipsis 12:3-5. Ahora es un ser caído que se opone a todos los planes de Dios. Satanás tiene seguidores llamados demonios, que operan en la tierra por un derecho legal dado por el pecado que cometemos continuamente. Estos son seres espirituales que en su forma original no tienen un cuerpo físico pero que poseen los cuerpos de todos aquellos que no tienen a Jesús en su corazón Efesios 6:11-12, Lucas 11:24-26.

Este ser maligno no conoce el amor de Dios porque su corazón está totalmente corrompido y como sus días se terminan en esta tierra él no quiere ir al fuego eterno solo, sino que quiere llevarse a toda la humanidad Mateo 25:41. Jesús vino a librarnos de esta horrenda obra de maldad por eso murió en la cruz por nuestros pecados, de los cuales aquellos que no tienen a Jesús en su corazón no tendrán acceso al Padre ni al cielo Juan 14:6. Muchos creen que la apariencia de satanás es horrenda de los cuales muchos están equivocados, lo que lo hace un ser horrible y lleno de maldad es la condición de su corazón 2 corintios 11:13-15. La mayoría de personas creen que satanás es su amigo fiel al ofrecerle placeres, fama, y todas las cosas materiales que cualquier persona desearía tener, pero la verdad es que satanás nunca te ofrecerá algo a cambio de nada, todo aquel que ha jugado con satanás ha terminado perdiendo su vida y su alma, usted se preguntaría ¿Por qué satanás esta tan interesado por mi vida? Porque la vida es el precio más alto que alguien pudiera pagar, ya sabes porque Cristo murió para pagar tu boleto a las mansiones eternas, porque Cristo tuvo que poner su vida para pagar la tuya. Mi pastor de jóvenes Miguel Alberto dijo: el valor de algo está determinado por el precio que estás dispuesto a pagar por ello. Vales tanto y te rebajas tan poco, te vendes por unas cuantas monedas, estás dispuesto a perder tu alma, el regalo más valioso que Dios te dio a cambio de placeres momentáneos, fama, fortuna, entre otras cosas terrenales que te llevan a olvidarte de Dios.

Satanás odia tanto a la humanidad que sabiendo las consecuencias desastrosas del pecado, lo que hace es envolverlos más y más a tal punto que ellos mismos en sus propias fuerzas no puedan escapar donde solo Dios puede sacarlos de ese pantano en el que satanás lo ha introducido, y como siempre rechazan a Dios pues reducen a cero las posibilidades de poder salir y ser salvos. Satanás odia tanto la humanidad que los pone a matarse unos a otros, planeando guerras, suicidios, violencia, robos, entre otras cosas más. Satanás odia la paz, el amor, el orden y todas aquellas cosas que tiene que ver con Dios. Satanás es el causante de tanto desastres a nivel mundial, tantas muertes, destrucción, el plan de satanás siempre será contradecir el plan de Dios. Unos de los planes de satanás es hacernos entender que él no tiene nada que ver con todos los daños que ha causado a tu vida, a tu familia y al mundo, porque si sabemos quién es el culpable pues atacaremos al culpable. Satanás no es el muñequito rojo que aparece con una oz en las manos y cuernos en la frente, satanás es aquel que aparece en las mentes de las personas tentándoles a pecar, es el que aparece detrás de una hermosa mujer con el objetivo de hacer caer al hombre de Dios, es aquel que aparece en tu mente diciéndote: no vayas a la iglesia no pierdas tu tiempo, todos te van a ver, vas a perder a tus amigos, ya no te aceptaran en el grupo, critica a tus pastores, ellos están viviendo de tu bolcillo, vete de la iglesia, ellos no te aman, es el que dice golpea a tu esposa, mata a tus hijos a tu esposa y quítate la vida tú, no vales para nada, eres una basura, vete a la discoteca y aléjate de la iglesia, vete a tomar alcohol donde está el coro y tus amigos, es el que te dice engaña a tu esposa que nadie te va a ver, roba que nadie te va a ver, entre muchas cosas más.

Muchas personas le echan la culpa a Dios por las cosas malas que suceden en sus vidas y en el mundo ignorando así la existencia de satanás. Dios es amor, no destrucción. Satanás quiere que pases toda tu vida en la ignorancia, en el error de que tus enemigos son tus padres, tus hermanos en la fe, quizás una persona que pertenece a una religión distinta a la tuya, quizás un amigo que no se lleva bien contigo, es más ni los musulmanes que están exterminando a todos los cristianos entendiendo así que satanás está detrás de todo esto, porque es la única forma que satanás se escondería y nunca des con el responsable de todo aquello que te está robando la paz. La palabra dice que nuestra lucha no es contra carne ni sangre, o sea, no es con seres con cuerpo físico Efesios 6:12, por eso no podemos atacar al cuerpo físico sino a sus mentes y a los espíritus que operan detrás, tu lucha es contra satanás, sus demonios y tus pasiones descontroladas. Y para luchar contra ellos debemos estar en el ejército correcto, o sea que no podemos luchar contra él si estamos de su lado, para luchar contra él debes revestirte con las armas que Dios te ha dado.

Para vencer a santanas debemos: 1) Formar parte del ejercito del cielo reconociendo a Jesús como nuestro señor y salvador 2) Conocer la verdad de la palabra de Dios y 3) Ser llenos del Espíritu Santo.

Sobre Isangel Alcántara Falcon

Un servidor de nuestro señor Jesucristo que lucha día a día por agradar a Dios, por su misericordia me llamó a predicar su palabra a los perdidos, a sanar a los quebrantados de corazón y a dar libertad a los cautivos, anhelo vivir lo que predico encontrando cambios sobrenaturales en mi vida y con mi testimonio en la vida de otros.

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