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La Mentira

La Mentira

“Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, Los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos” – Proverbios 6:16-19.

La técnica mas común cuando se busca medicar un enajenado mental ya una practica universal, consta de tres fáciles pasos:

  1. Preparar un vaso de jugo.
  2. Diluir en este el medicamento.
  3. Enamorar sutilmente al enajenado para que tome su jugo.

Y cual es el fin? Refrescar al enajenado con un suculento jugo? Para nada, el jugo solo representa el medio, el fin es meter ese medicamento en su organismo de manera indiscreta y que haga el efecto que deseamos.

Pues así opera el mentiroso, una mentira simple y llana suele ser difícil de creer, una mentira sutil, suele levantar dudas en el receptor, pero una mentira diluida en un sabroso coctel, suele pasar inadvertida por nuestras gargantas y solo se siente cuando ya ha hecho su efecto.

Así opera el mentiroso de hoy día, ha desarrollado una capacidad genial de diluir sus mentiras en un jugo de verdades, que tomamos confiados mientras el frota sus manos.

La mentira es un pecado geronte, hizo acto de presencia en el Edén, y desde ahí se ha convertido en una herramienta para múltiples fines, cuyo emisor se agencia un beneficio, sea físico, moral, laboral, o una simple ventaja.

Lo que tal vez la mentira oculta mas, es la consecuencia, ya que las endorfinas del momento solo te permiten ver el lado positivo, y a su tiempo te pasan factura.

Múltiples ejemplos en la Biblia nos hablan sobre el desenlace de aquellos que tomaron la vía de la mentira como una alternativa.

Pero el mayor problema de la mentira, es que el emisor en ocasiones actúa como un kamikaze, afectándose de manera personal por las consecuencias de su mentira, pero también afectando a otros que tomaron acciones drásticas porque le creyeron al mentiroso, y dañaron otras relaciones (Efesios 4:25).

Es nuestro deber rogar a Dios por el discernimiento, ser selectivos con nuestros oídos, porque de alguna forma están conectados al corazón, y las mentiras pudieran solo pasar por nuestros oídos, pero otras llegar al corazón, allí se anidan, se reproducen y mueren, pero suelen matar primero.

Abramos los ojos a esta realidad, cerremos los oídos a las mentiras, y Dios nos libre de ostentar uno de esos 7 oficios que El aborrece (Prov. 6:16-19), porque todos confluyen en la mentira.

Ya que “Los ojos altivos” suelen mentir, “La lengua mentirosa” miente per se“Las manos derramadoras de sangre inocente” mienten para ocultar su crimen,  “El corazón que maquina pensamientos inicuos” maquina mentiras, “Los pies presurosos para correr al mal” mienten para cumplir su plan, “El testigo falso que habla mentiras” lo hace por deporte, y “El que siembra discordia entre hermanos.” Tiene como arma letal la mentira.

Siempre se dijo que: “Para hablar mentira y comer pescado, hay que tener cuidado.” 

Bendiciones…

Sobre Sandy Valdez

Sandy Valdez
Sandy Valdez es hijo de pastores, criado en un ambiente cristiano y ministerial. Médico de profesión, líder del Ministerio Juvenil RKT (rescate).

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