sábado , julio 20 2019
Inicio / Temática / Joven / La paz de Dios, no del mundo

La paz de Dios, no del mundo

Juan 14:27… La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

Hemos estado confundiendo ambos términos concerniente a la paz que da Jesús y la paz que da el mundo. Cuando el mundo quiere dar paz a tu corazón lo primero que usa es una situación o una circunstancia, que una vez pasa la misma, terminamos igual o peor que como estábamos antes, porque las situaciones o momentos determinados son pasajeros, eso explica porque la mayoría de personas que rompen su relación de pareja sin pensarlo dos veces acuden al alcohol, las drogas, otra pareja solo en busca de poder calmar su dolor, volviéndose así personas amargadas y depresivas vulnerables a toda clase de males. La paz del mundo es pasajera y esta condicionada a una situación, cuando el mundo quiere darte paz él te ofrece cosas que llenen dos cosas: 1) Tú vacío y 2) Tú ego, para llenar tu vacío te brinda alcohol, drogas, te ofrece placeres, y para llenar tu ego te ofrece amistades que te hagan arrogante, orgullosa, desobediente, rebelde, altanero(a), mentiroso(a), iracundo(a), contencioso(a), entre otras cosas más. Satanás ha engañado a la humanidad haciéndole entender que si buscan estas cosas obtendrán la paz que necesitan, sin saber que la única forma que hayamos la verdadera paz es estando en paz con Dios.

La paz de Dios no la produce una situación sino el Espíritu Santo cuando nos da la convicción de que estamos haciendo lo correcto.

El ladrón que un día robo un banco o le quito la vida a alguien y sabe que la justicia anda tras él, nunca tendrá paz porque sabe que hiso lo incorrecto y que tarde o temprano pagará las consecuencias. El alma del hombre nunca estará en paz consigo misma si primero no está a cuentas con Dios, ¿Por qué? Porque el alma en su interior percibe cuando la justicia de Dios anda tras ella y sabe que si muere espiritualmente sufrirá eternamente en aquel lugar oscuro de dolor y tormento, es el mismo sentimiento que experimenta un hombre cuando después de haber cometido homicidio está a punto de ser arrestado. Cuando Jesús habló de paz en el versículo tema, él hablaba de la promesa del Espíritu Santo, por eso es imposible tener la paz de Dios en nuestras vidas sin la intervención del Espíritu Santo. Esta paz es diferente a la paz del mundo, esta paz no está condicionada a situaciones y circunstancias, esta paz no es variable, es inmutable (no cambia), es un fruto del Espíritu Santo y viene a traer descanso a nuestras vidas.

La paz del mundo dura el tiempo que dura una situación determinada.

La paz de Dios nunca cambia cuando llega el problema o la situación difícil, por eso a muchos le es difícil entender la vida del creyente porque siempre están gozosos aun cuando hay problemas, no por ignorancia, sino porque su corazón está siempre descansando en el Señor.

La paz es unas de las consecuencias de la confianza, por eso la falta de confianza nos lleva a la inseguridad y la inseguridad al temor Job 3:26. El temor huye cuando choca con una persona cargada de la fe de Dios, cuando saben que sus problemas están resueltos en él y que no hay porque preocuparse. La causa por la cual vemos personas afanadas, depresivas, inconstantes, desesperanzadas, ansiosas, es porque están desesperadas buscando paz y la buscan en lugares equivocados, siempre buscan un medio para calmar las ansias de pecar, de llenar su vacío, por eso se sienten bien cuando pecan en el momento pero mañana se sienten peor y cada día repiten el mismo patrón hasta que satanás termina destruyendo sus vidas por completo, solo por no querer entender que la paz del mundo es pasajera basada en situaciones, solo es momentánea y luego sentirán el vacío una y otra vez como consecuencia de la muerte espiritual, si crees que Dios no puede llenarte entonces ya no habrá nada que pueda hacerlo. ¿Cuál es el final de tu vacío y de tu falta de paz? 1) Volverte a Dios, 2) Llenarte de él (eso implica vaciarte de ti mismo), y esta es muy importante 3) Ejercer el propósito por el cual fuiste creado. ¿Por qué muchos creyentes se sienten vacío y sin deseos de servir a Dios? Porque están haciendo cosas que Dios no le llamó a hacer, quizás con un diseño de otro, etc.

Nuestro corazón nunca sentirá la verdadera paz y satisfacción hasta el día que nos reconciliemos con Dios.

Oración: Amado mío y misericordioso Dios, gracias por ser mi padre y amarme tanto como lo has hecho siempre, sabes los tiempos difíciles que estoy viviendo y las luchas que tengo conmigo mismo, no hay mejor lugar que estar en tu presencia, lléname de tu presencia y trae a mi corazón la paz que ando buscando, el mundo no puede darme algo duradero pero tu si, revela tu propósito en mi vida y hazme un hombre o una mujer nueva en ti, amen.

Sobre Isangel Alcántara Falcon

Isangel Alcántara Falcon
Un servidor de nuestro señor Jesucristo que lucha día a día por agradar a Dios, por su misericordia me llamó a predicar su palabra a los perdidos, a sanar a los quebrantados de corazón y a dar libertad a los cautivos, anhelo vivir lo que predico encontrando cambios sobrenaturales en mi vida y con mi testimonio en la vida de otros.

Lea también

Tiempos de soltería

Tiempos de soltería

1 corintios 7:32-33… Yo preferiría que estuvieran libres de preocupaciones. El soltero se preocupa de …