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Rompiendo con la tradición

Mateo 15:8-9… Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.

Tradición es aceptar el hecho de que no podemos cambiar una costumbre, un hábito o un vicio sin importar su origen o el daño que nos pueda ocasionar.

Si le asignáramos una definición a tradición desde el punto de vista bíblico podríamos decir que son costumbres implementadas por los hombres cuyo objetivo es afirmar como una verdad divina, lo que solo es un capricho humano. El objetivo de una tradición cultural es repetir cada temporada un evento que nos haga vivir un suceso de hace muchos años atrás, como una manera de vivir sucesos del pasado aun estando en nuestro presente. Tradición significa vivir lo mismo en tiempos determinados. Las tradiciones se repiten constantemente a tal punto que se convierten en un ciclo o patrones rígidos de pensamientos que son traspasados de una generación a otra que en un momento dado serán muy difíciles de cambiar. Las tradiciones son muy peligrosas ya que la mayoría de ellas son de origen pagano, convirtiendo una simple costumbre cultural en una maldición generacional que traerá muerte a nuestras vidas y a la vida de nuestras generaciones venideras. El punto más lamentable de una tradición es que nos hacemos esclavos a una costumbre o manera de vivir que día a día desagrada a Dios. Las maldiciones generacionales traen enfermedad, pobreza, miseria, hábitos, vicios, estancamiento, pecados aberrantes, inmoralidad sexual, muerte espiritual, ciclos emocionales, entre otros. Las tradiciones son tan perversas que el día que perdemos a un ser querido, todos los años vivimos el mismo dolor que sentimos la primera vez que lo vimos partir y entramos en un ciclo de luto todos los años que sin darnos cuenta está destruyendo nuestro corazón y la vida de Dios en nosotros. Y muchos ya no viven el ciclo de luto anual sino en cada recuerdo que día a día les presenta.

Debemos saber que Dios no está buscando una nueva forma de hundirnos en la tristeza, en el luto o en la depresión, por eso si conocemos a Dios debemos de discernir cuales cosas provienen de él y cuáles no, el Dios de amor no va a querer que vivas una tristeza continua, así que rompe esa tradición y recibe el gozo que solo Jesús puede darte. Cuando vamos a la palabra nos damos cuenta que Dios es un dios de cosas nuevas, que constantemente está haciendo algo nuevo para transformar nuestro corazón y que no usa los mismos métodos para tratar con la gente porque cada persona tiene un carácter distinto. Jesús no usaba las mismas palabras para sanar a los enfermos, ni usaba una fórmula para hacer milagros, su poder operaba de una manera diferente en cada persona. Las tradiciones son las que nos llevan vivir un evangelio mecánico, sin cambio, sin frutos, sin crecimiento, donde todos los días hacemos lo mismo sin esperar nada nuevo de parte de Dios, y sin darnos cuenta encerramos a Dios dentro de una burbuja sin libertad para llevar a cabo sus propósitos. Eso pasó con los fariseos, ellos vivían de la tradición, por eso cuando llego Jesús al mundo con el sistema del reino de Dios basado en el amor y la gracia, ellos lo vieron como una amenaza, porque estaban acostumbrados a su tradición y la tradición ve lo nuevo de Dios como una amenaza y lo resiste. Para ellos la tradición de los ancianos era más importante que cumplir el mandamiento divino Mateo 15:3. Y en el versículo 8 Jesús le dice: Este pueblo de labios me honra pero su corazón está lejos de mí, porque toda devoción a Dios que no involucra el corazón se convierte en algo mecánico, y lo mecánico trae automáticamente la tradición, y ahí nace la hipocresía.

El espíritu de tradición no se limita a obligarnos a vivir un ciclo todos los años, sino también que crea un ciclo de vida en nuestra mente que nos haga vivir lo mismo todos los días.

 Muchas personas creen que vivir bajo una tradición es vivir un evento anual que forma parte de nuestra cultura, sin saber que este espíritu quiere mantenernos bajo esclavitud todos los días con la misma manera de pensar, mantenernos con la misma ira, con la misma tristeza, con la misma rebelión, con la misma desobediencia, con lo mismos malos pensamientos, con los mismos vicios, haciéndonos entender que estamos agradando a Dios con la vida que estamos viviendo. La tradición es tan perversa que si ocurre algo nuevo en nuestra vida, la tradición lo resiste porque estamos tan acostumbrados a vivir lo mismo, que lo nuevo de Dios nos parece locura. El espíritu de tradición opera en diferentes ámbitos. Está en la iglesia disfrazado de religión, está en los pueblos disfrazado de cultura y está en nuestra mente disfrazado de fortaleza. La tradición es el producto de no querer renovar nuestros pensamientos día a día por la palabra de Dios Romanos 12:2. Sino renovamos nuestra mente por la palabra de Dios es inevitable entrar en la tradición. La tradición nos obliga a vivir de los hábitos, de los vicios, de las mañas. La tradición ataca el progreso, nos lleva a vivir de los límites, nos roba  las ideas creativas. Las tradiciones se alimentan cada día cuando la gente no toma en cuenta Dios al momento de realizar un evento. Las tradiciones nos llevan de vivir de la palabra de Dios a vivir de tradiciones humanas. El fundamento de una tradición son las costumbres humanas.

Las tradiciones nos esclavizan a tal punto que empezamos a dudar de lo que Dios está haciendo y de lo que Dios puede hacer en nuestras vidas.

 La tradición es la causa por la cual muchas personas no cambian. Llevan años lidiando con los mismos problemas matrimoniales, con los mismos problemas familiares, con los mismos problemas de relación, como los mismos problemas económicos, porque la tradición bloquea las ideas de hacer algo nuevo que los lleve a salir de una condición. Tradición es llevar años en una iglesia y aun así seguir viviendo la misma vida. Tradición es llevar años en un trabajo haciendo las mismas cosas y ganando el mismo sueldo sin nunca pensar hacer algo nuevo para crecer económicamente. Tradición es correr en el mismo desenfreno de este mundo sin medir sus consecuencias, solo por el simple hecho de que todos lo hacen, sin importar que estén equivocados. Tradición es llevar por años un estilo de vida sin cambios y sin frutos, y aun así nunca sentir la necesidad de hacer algo diferente. Tradición es la causa por la cual tu tatarabuelo era alcohólico y ahora tú mismo eres alcohólico porque no rompiste con ese ciclo sino que te esclavizaste a él.

Como opera la tradición en sus diferentes ámbitos:

  • En la iglesia: Opera como religión: nos hace conformistas, hipócritas, arrogantes, mecánicos, trae estancamiento, nos hace razonadores, metodológicos, entre otras cosas.
  • En los pueblos: Opera como cultura: trae miseria, pobreza, enfermedades, vicios, hábitos, aberraciones, idolatría, paganismo, inmoralidad sexual, brujería, hechicería, entre otras cosas.
  • En la mente: Opera como fortaleza: nos aleja de los cambios, nos esclaviza a una sola manera de pensar, pensando que todos están equivocados, crea una manera de pensar que nos hace resistir lo de Dios, puede estar Dios mismo en persona y aun así lo dudamos.

 Hoy es un nuevo día para romper con la tradición. Debemos analizar nuestra vida por medio de las escrituras y saber cuáles acciones no están alineadas a la voluntad de Dios. Cuales cosas te están dando frutos y cuáles no. Si llevas años en una iglesia y sigues viviendo la misma vida y siendo la misma personas es porque estas estancado por el mismo espíritu de tradición. Muchas personas son esclavos de su propia vida por la misma tradición, pasan su vida entera hundida en el alcohol, en las drogas, en los vicios, y por defender su desenfreno le llaman diversión y felicidad cuando lo que es Esclavitud. Nadie sale de la tradición sino tiene una relación con Dios. La falta de relación y las malas enseñanzas es que han traído tantas religiones al mundo. Proponte hacer algo diferente, si nunca le has hablado de Jesús a alguien, proponte hacerlo, si nunca has llevado a alguien a la iglesia, proponte hacerlo, si nunca has orado por un enfermo proponte hacerlo, no eres tú que va a hacer el milagro, es Dios. Si nunca te has bebido un jugo con el vecino que te odia, proponte hacerlo. Si nunca has podido dejar tu vida desenfrenada de alcohol, rumbas, sexo, drogas, proponte empezar yendo a la iglesia y veras que solo Dios puede romper tus cadenas y sacarte de esa esclavitud. Si llevas años que no sales con tu esposa a una cita romántica, hazlo y rompe con tantos afanes tradicionales. Si llevas años que no sales un fin de semana con tu familia a un resort, planifícalo y hazlo.

La tradición nunca te va a llevar a arriesgarte, a hacer cosas nuevas. Haciendo las mismas cosas siempre veras los mismos resultados. Hace cuanto no le dedicas un tiempo de calidad a Dios, hace cuanto no lloras en la presencia de Dios, hace cuánto tiempo has cuidado tu reputación y ni levantar las manos para alabar el nombre de Dios has querido, porque tu reputación es más importarte que Dios, la tanta religión nos ha hecho duros de corazón, creemos que no tenemos nada de que arrepentirnos, que somos más santos que Dios y por dentro estamos sucios, sin amor, llenos de odio, de falta de perdón, con ira, resentimiento, lleno de mentira e hipocresía, y aun así hemos convertido el ir a la casa de Dios en una rutina diaria. Rompe con la tradición y empieza a tener una relación con Dios, empieza a orar todos los días pidiéndole a Dios que te muestre sus caminos y su voluntad, porque muchas veces creemos que estamos haciendo la voluntad de Dios, y solo estamos caminando en nuestro propio camino. El cambio es la evidencia número uno de que has rompido con la tradición. Una vida sin cambio es una vida sin Dios. En la palabra de Dios nunca se registró un hombre que tuvo una relación con Dios y siguió siendo el mismo hombre y viviendo la misma vida. Pescadores fueron convertidos en apóstoles, recaudadores de impuestos en predicadores, asesinos en hombres íntegros y radicales, entre otros más. Ahora pregúntate, ¿En qué me he convertido? ¿Cuánto ha cambiado mi vida desde el día que conocí a Jesús? ¿Cuáles hábitos y malas actitudes he dejado mientras he ido conociendo a Jesús?

Tradición es la razón por la cual hacemos perpetuo nuestro error y los errores de otros.

Oración: Señor Jesucristo gracias por este regalo tan valioso que me has dado que es la vida, gracias por revelar tu palabra a mi corazón, muéstrame tus caminos amado mío, te necesito para cambiar las costumbres humanas que me llevan al pecado, esos hábitos que violan tu palabra, aquellos que aprendí de mis antepasados y en vez de romperlos me hice esclavos a ellos, hoy rompo en el nombre de Jesús con toda tradición pagana de idolatría, de hechicería, de brujería en mi vida y en la vida de mi familia, rompo con todos esos hábitos y vicios que me atan al pecado, que me atan al alcohol, a las drogas, a la inmoralidad sexual, a la mentira, al odio, a la ira, a la tristeza, al resentimiento, a la desobediencia,  rompo con toda maldición generacional que quiere traer muerte a mi vida y a la vida de mis hijos, me propongo a hacer tu voluntad y no la mía, me propongo hacer algo diferente para romper con la esclavitud de la tradición para agradarte todos los días, para glorificar tu nombre, en el nombre poderoso de Jesucristo, amen.

Sobre Isangel Alcántara Falcon

Isangel Alcántara Falcon
Un servidor de nuestro señor Jesucristo que lucha día a día por agradar a Dios, por su misericordia me llamó a predicar su palabra a los perdidos, a sanar a los quebrantados de corazón y a dar libertad a los cautivos, anhelo vivir lo que predico encontrando cambios sobrenaturales en mi vida y con mi testimonio en la vida de otros.

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